El Día de los Derechos Humanos mata a Pinochet, los dioses existen!

Debe de ser que hay justicia divina y proverbial y eso que dicen, porque lo que es la humana se quedó corta. Si es así, espero que también haya infierno, y que ese monstruo sufra el ojo por ojo y diente por diente por los siglos de los siglos. Y si no lo es, espero que la historia lo juzgue y lo coloque en el sitio que le corresponde, con el resto de engendros que nos ha tocado, nos toca y nos tocará sufrir a la Humanidad.

Todos arrastramos defectos, o no seríamos personas, pero al menos lo somos. Esto que se ha muerto no lo era, con asesino, genocida, traidor, fascista, dictador y mil adjetivos más me quedo corto para quien dijo que en Chile no se movía ni una hoja si no lo ordenaba él.

Hay un genocida menos, será triste alegrarse por la muerte de un hombre, pero eso no era un hombre.

Como felicitación al pueblo chileno, a todos los pueblos y a todos nosotros por librarnos de un bicho como ese, una canción de Quilapayún:

Visca Allende, visca Xile i visca la llibertat!

 

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